El protagonista de The Bear encarna al “Boss” en una de las biopics musicales más esperadas del año, que llega a los cines el 24 de octubre

Hay algo magnético en ver a Jeremy Allen White transformarse en Bruce Springsteen. El actor, que viene de romperla en The Bear, aparece en el teaser de Deliver Me From Nowhere con una intensidad que sorprende: el pelo despeinado, la campera de cuero gastada, la mirada perdida y esa energía que conecta de lleno con la esencia del “Boss”. La película, dirigida por Scott Cooper (Crazy Heart), se estrena el 24 de octubre y promete ser mucho más que una biopic: un viaje al corazón creativo detrás del disco Nebraska (1982).
El teaser, de apenas un minuto, no muestra tanto de la trama pero sí transmite el tono crudo y melancólico que caracterizó a ese álbum. Nebraska fue un disco clave, grabado de manera casera en un simple cassette, que terminó definiendo un costado oscuro y minimalista de Springsteen. La peli busca meterse en ese proceso íntimo, en cómo un músico gigante se encierra solo con su guitarra y termina sacando algo completamente distinto a lo que el mainstream esperaba de él.

¿Será Jeremy Allen White capaz de captar no sólo la voz y los gestos, sino también la vulnerabilidad de un artista que estaba en plena transición?
Ese es el gran interrogante que deja el teaser. Lo que ya se ve de entrada es una entrega física y emocional enorme: hay escenas de shows en vivo recreados con un nivel de detalle tremendo, pero también fragmentos de soledad, con White encarnando a un Springsteen introspectivo, luchando contra su propio peso creativo.
El proyecto viene con el respaldo de A24 (sí, otra vez metidos en biopics musicales después de Priscilla y Amy), junto a 20th Century Studios. En el reparto también aparecen Elizabeth Olsen como Patti Scialfa, la corista y futura esposa de Bruce, y Paul Dano como Jon Landau, histórico productor y manager del cantante. Esa combinación promete escenas cargadas de tensión, porque la película no solo trata sobre el arte, sino también sobre las relaciones que moldearon la carrera de Springsteen.

Más allá del atractivo obvio de ver a Jeremy Allen White encarnar a uno de los íconos más grandes del rock, Deliver Me From Nowhere pinta para ser una reflexión sobre el costo personal de la genialidad. ¿Hasta dónde se puede llegar cuando el arte exige despojarse de todo? El 24 de octubre vamos a tener la respuesta en pantalla grande, pero algo ya quedó claro, este no es un proyecto cualquiera, sino uno que busca hacerle justicia a un momento bisagra en la vida de Bruce Springsteen.