La feria más importante del mundo en tecnología móvil volvió a marcar tendencia y dejó dos conceptos de Honor que dieron que hablar: un plegable ultradelgado y un teléfono con cámara robótica que parece salido del futuro

El Mobile World Congress, más conocido como MWC, es una de las citas tecnológicas más importantes del año para la industria móvil. Se hace en Barcelona y funciona como una gran vidriera donde fabricantes, operadores y empresas de conectividad presentan prototipos, dispositivos y tendencias que después terminan llegando (o inspirando) a los productos que usamos todos los días. La edición 2026 se realiza del 2 al 5 de marzo en Fira Gran Via, en Barcelona.
En ese marco, Honor fue una de las marcas que más ruido hizo con dos anuncios bien distintos entre sí, pero con algo en común: los dos apuntan a mostrar que el próximo salto no pasa solo por tener más potencia, sino por cambiar la forma en la que el teléfono se adapta a la persona.
El primero es el Honor Magic V6, un plegable tipo libro que busca destacarse por un diseño extremadamente delgado y por una construcción más robusta de lo habitual en esta categoría. El equipo ofrece una pantalla principal de 7,95 pulgadas cuando está desplegado y una pantalla exterior de 6,52 pulgadas para usarlo como un celular tradicional, con tasa de refresco de hasta 120 Hz en ambos paneles. En cuanto al grosor, la idea de Honor es competir fuerte en el ranking de los plegables más finos, con cifras que rondan los 8,75 mm cuando está cerrado, y además suma resistencia al agua y al polvo con certificaciones IP68 e IP69. En potencia, se apoya en un Snapdragon de gama alta e incorpora una batería de alrededor de 6.660 mAh con tecnología de silicio-carbono, una variante que viene ganando terreno por su densidad y eficiencia.

La segunda novedad fue el “Robot Phone”, un concepto que directamente parece salido de ciencia ficción, pero que Honor ya muestra como una idea pensada para convertirse en producto. La clave está en su módulo de cámara: sobresale del cuerpo y puede moverse físicamente, ajustando su perspectiva en tiempo real para seguir al usuario, mantenerlo encuadrado en videollamadas o acompañar movimientos al grabar video, con un enfoque que mezcla inteligencia artificial con hardware motorizado. Según lo presentado, el sensor principal es de 200 MP y la propuesta se apoya en estabilización mecánica tipo gimbal, además de respuestas expresivas como gestos o reacciones ante estímulos, incluso cuando detecta música.

Lo interesante de todo esto es el mensaje que deja la MWC 2026 para quienes no la siguen de cerca: muchas de las ideas que después aparecen en los teléfonos del día a día suelen mostrarse primero acá. Y en esta edición, Honor dejó clara su apuesta por dos caminos que van a dar que hablar durante todo el año: plegables cada vez más finos y resistentes, y una integración de inteligencia artificial que ya no se limita a funciones en pantalla, sino que empieza a mover piezas reales del dispositivo.


